miércoles, 12 de noviembre de 2014

Ética Informática


Brian Jepson (Creative Commons)

La ética como disciplina filosófica nace en la Antigua Grecia con los filósofos presocráticos y sobre todos con los sofistas, cuyas reflexiones versaban sobre el bien y el mal. Fue finalmente con Sócrates cuando se inicia esta rama de la filosofía, basándose en la forma de conseguir la felicidad por medio de la educación, el conocimiento y la virtud. Sin embargo, para su discípulo Platón, el sustento de la ética residía en la idea del bien, la cual formaba parte esencial de la realidad y emanaba a todos los aspectos de la persona (ética personal) y de la sociedad o polis (ética política). El conocimiento de esta realidad y el fomento de la virtud auspiciaban el sentido de la justicia, la verdad y la felicidad. Posteriormente, Aristóteles consideró en su tratado Ética nicomáquea que toda premisa del hombre es buscar la felicidad y para ello es necesario que éste cumpla la función que le corresponde: excelencia o virtud, que definía como la capacidad de pensar, o lo que es lo mismo, el ejercicio de razonar. El fin último de la vida es ser autosuficiente. El bien supremo del hombre deberá consistir en algún tipo de actividad donde pueda cumplir adecuadamente su función. Todos tenemos una misión que cumplir en la comunidad y nuestro deber moral es desempeñar nuestro papel en la polis. El estudio de la ética y la política lo llevó finalmente a descubrir el logos (la palabra, la razón), y de ahí a una de sus grandes aportaciones a la filosofía: la lógica.1

Los filósofos helenísticos estoicos basaron su ética en la vida en virtud y con moderación, mientras que los epicúreos lo fundamentaban en la búsqueda del placer (hedonismo).

En el siglo III d.C., en plena antigüedad tardía, San Agustín sentaría un precedente en la filosofía con sus teorías neoplatónicas que perdurarían durante toda la Edad Media.

No fue hasta la Baja Edad Media cuando los filósofos escolásticos como Guillermo de Ockham o Santo Tomás de Aquino basaron su ética en los principios cristianos unidos a la filosofía aristotélica. Para ello era necesario ejercitar las virtudes cardinales  (Prudencia, Justicia, Fortaleza y Templanza) y las virtudes teologales: Fe, Esperanza y Caridad. Así mismo, Santo Tomás armonizó el eterno debate entre Fe y Razón.

En el siglo XVII el filósofo Thomas Hobbes relacionó la ética con la política, mientras que para Spinoza estaría regida según el orden geométrico, ya que el hombre pertenece a la Naturaleza y por tanto sus acciones deben estar en concordancia con las leyes del Cosmos, es decir, las leyes de la Naturaleza, a las que el hombre se encuentra sometido y le impide ser completamente libre.

Durante los tiempos de la Ilustración la ética se basaría principalmente en el racionalismo laico y en la división de poderes (Montesquieu) y el Contrato Social (Rousseau). 

Emmanuel Kant fue el gran propulsor de la ética en la época moderna, al afirmar que su esencia se basaba en la moral del deber (deontología) y no se orientaba a buscar únicamente el interés o la felicidad, de modo que el bien moral se lograba por medio de la buena voluntad del ser humano. Por tanto, la moralidad de una acción no debe ser juzgada por sus consecuencias sino por su motivación ética1. Posteriormente, Schopenhauer postuló su ética en la voluntad y en la moral intuitiva, mientras que Kierkegaard centró su filosofía en la subjetividad y por tanto las decisiones éticas radicarían en el propio individuo.

En el siglo XIX destacaron las ideas de Karl Marx que a través del Manifiesto comunista expuso que, para alcanzar una sociedad justa, era necesaria la lucha de clases. Es la época del utilitarismo. Por su parte, para Nietzsche el concepto de moral es nefasto para la humanidad, contraponiendo el nihilismo a la ética. Superado el nihilismo el ser humano puede llegar a ser superhombre y prescindir de la moral y la religión 1.

La ética del siglo XX ha conocido grandes aportes basados en el vitalismo y el existencialismo (Jean-Paul Sartre) los cuales desarrollan el sentido de la opción y de la responsabilidad.

Los últimos movimiento ideológicos de la ética pertenecientes a finales del siglo XX y principios del XXI recaen en el pragmatismo, el republicanismo y el comunitarismo. Este último critica el liberalismo por considerar que las relaciones humanas únicamente deben estrecharse por interés y no por lazos culturales, sociales, históricos y de sangre. 

En el año 2011 el autor Stéphane Hessel publica el libro ¡Indignaos! donde apela a los jóvenes a comprometerse y reaccionar contra un mundo injusto, corrupto y dominado por los intereses especulativos de las altas esferas financieras. En España dio lugar al movimiento 15-M, más conocido como el de "Los indignados".


Ética vs. moral

La ética y la moral tienen puntos en común en sus definiciones etimológicas, así, moral proviene de la expresión latina moralis, que derivaba de mos y significaba costumbre, mientras que ética proviene del griego êthos (ἦθος) y significa estancia, lugar donde se habita. Aristóteles afinó el significado de la palabra griega: manera de ser, carácter. De esta definición se desprende que una persona puede moldear o forjar su forma de ser o carácter (êthos) mediante las virtudes.

La diferencia entre ambas estriba en que la moral se vive en el campo cultural, en las costumbres, en la religión y en las normas convencionales de conducta transmitidas de generación a generación; la ética es universal, no circunscrita a cultura concreta alguna, y se basa en la siguiente pregunta: ¿por qué debo hacer lo que debo?, es decir, consiste en reflexionar racionalmente sobre lo que está bien y lo que está mal y dejarse guiar por estos principios, sin presión externa alguna. En consecuencia, se trata de una moral sobre la moral o metamoral, de ahí que José Luis López Aranguren llama a la ética moral pensada y a la moral, moral vivida

Ética informática

El auge de las nuevas tecnologías presupone nuevos desafíos en la cuestiones anteriormente citadas y estudiadas a lo largo de la historia. Es por ello por lo que actualmente el concepto de "ética informática" responde a cuestiones como la seguridad, la privacidad, la propiedad intelectual, la pornografía infantil, el ciberterrorimo, etc. y las cuestiones relacionadas con la deontología profesional de ingeniero informático.

Con el fin de conocer mejor los fundamentos de esta rama de la filosofía, la alumna María José Carretero Gutiérrez  de la Universidad de Málaga ha editado un libro en HTML y JavaScript sobre esta materia, presentado de una manera elegante y muy didáctica:

(1) Libro Web sobre Ética Informática:

http://www.lcc.uma.es/~ppgg/PFC/etica/etica_informatica/portada.html (©)

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Otros libros y referencias del artículo:

Ética sin moral. Adela Cortina.

Ética y desarrollo profesional.  Lupe Bohorques.

La metafísica de las costumbres. Immanuel Kant.

Ética para náufragos. José Antonio Marina.

Ética de urgencia. Fernando Savater.

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